Salmorejo Cordobés Tradicional

Con la llegada del verano, nuestros corazones laten al ritmo de una pausa anhelada. Es tiempo de dejar atrás la rutina, de sumergirnos en el calor del sol, la brisa del mar y de brindar por la amistad en esos momentos que se transforman en recuerdos imborrables. Las vacaciones nos invitan a disfrutar plenamente, a celebrar la vida y a crear historias con quienes más queremos. No hay mejor manera de festejar estos instantes que reuniéndonos en torno a nuestra cocina. Allí, mientras preparamos juntos una deliciosa receta veraniega, no solo cocinamos, sino que tejemos lazos, compartimos risas y vivimos la complicidad de estar unidos. Porque más allá del sabor de los platos, es la magia de la compañía lo que realmente alimenta el alma y nos llena de felicidad.

En Aytosa Studio, te queremos compartir una receta para este verano que nos encanta: la del salmorejo cordobés tradicional. Esta reliquia culinaria española es una excelente opción porque es muy sencilla de hacer y a la vez deleita por su exquisito sabor y por su ligereza refrescante. Puedes preparar el salmorejo con tus amigos o en familia. Hay a quienes les gusta hacerlo de manera artesanal, majando o triturando poco a poco los ingredientes en un recipiente. Pero si gustas, puedes licuar todo con ayuda de una batidora o procesador de alimentos. La receta tradicional lleva solo cinco ingredientes: tomates, pan de telera, aceite de oliva extra virgen, sal y un diente de ajo. Una vez lista la crema, se sirve acompañada de huevo duro y trocitos de jamón ibérico.

Ingredientes

  • 1 kg de tomates rojos bien maduros
  • 200 g de pan de hogaza preferiblemente de telera cordobesa o si no pan de trigo blanco que tenga un día o dos
  • 150 ml de aceite de oliva extra virgen
  • 1 diente de ajo
  • Sal al gusto

Instrucciones

(45 minutos aproximadamente)

Si prefieres preparar todo artesanalmente, lo mejor es tener un mortero grande o un cuenco de cerámica donde podamos majar los ingredientes. Vamos a comenzar triturando el diente de ajo y la sal hasta que quede hecho una pasta.

Lavamos los tomates, los cortamos a la mitad o en cuartos, los añadimos al recipiente y los trituramos poco a poco hasta que quede una mezcla uniforme. No es necesario pelarlos ni quitarles las semillas porque luego vamos a cernir la mezcla final en un colador.

Añadimos los trozos de pan en el cuenco y lo vamos a cubrir con la mezcla de tomate y ajo dejando que el pan la absorba durante unos diez minutos.

Pasado ese tiempo, vamos a desmenuzar bien hasta obtener una crema espesa. La proporción de pan – tomate y la textura de la crema depende del gusto de los comensales, por lo que esta puede variar en dependencia de la cantidad de jugo que tengan los tomates y la consistencia de la masa del pan.

Se añade el aceite de oliva extra virgen y mezclamos bien.

Un buen salmorejo debería llevar aceite de la zona de Córdoba, pero si no es el caso, puedes usar el aceite de oliva de tu preferencia, para conseguir la emulsión espesa y uniforme.

Vamos a cernir el salmorejo y presentarlo en un plato hondo.

La consistencia final es la de un puré. Este debe quedar lo suficientemente compacto como para sostener en su superficie los tradicionales tropezones de guarnición con los que se decora cada ración: huevo duro y trocitos de jamón ibérico.

Este delicioso plato es ideal para degustar a cualquier hora. Puedes servirlo como aperitivo o primer plato y acompañarlo con tu vino favorito. En Aytosa sabemos que la cocina puede ser el centro de reunión con tus seres queridos, te queremos desear que en estas vacaciones sigamos creando recuerdos y recetas que perdurarán en tu memoria por siempre. Somos Aytosa Studio, con mucho gusto.